Los coworkings en Barcelona compiten por retener miembros. Café decente, cabinas insonorizadas, plantas, eventos. Lo siguiente, lo que aún no está resuelto bien en casi ningún sitio, es la comida.
Lo que pasa hoy en la mayoría de los coworkings: los miembros piden Glovo, se acumulan bolsas de plástico en la zona común, y la conversación de las 14:00 es “¿qué te has pedido?” con los precios infladísimos de las plataformas. No es un problema enorme. Pero es una oportunidad real.
Lo que ofrecemos
Un programa de comida cocinada por un chef para los miembros de tu espacio. No catering puntual — un servicio recurrente, semanal, que se adapta a tu ritmo:
- Almuerzos individuales, entregados frescos los días que decidáis (Lunes/Miércoles, o Lunes/Miércoles/Viernes, lo que funcione).
- Buffet caliente o frío para zonas comunes — si tu espacio tiene una cocina donde podemos dejar bandejas grandes.
- Snacks saludables — barritas, frutas preparadas, hummus con crudités, frutos secos — entregados semanalmente.
- Catering para eventos — lanzamientos, demo days, all-hands. Comida real, no pasapalos congelados.
Cómo se cobra
Tres modelos, según lo que tenga sentido para vosotros:
- El coworking paga, lo incluye en el plan de membresía como beneficio. Útil para diferenciarse de la competencia o para captar el segmento empresa/equipo.
- Los miembros pagan, vosotros gestionáis la logística. Os pasamos un menú semanal, los miembros reservan, nosotros entregamos. Sin coste para el coworking, sólo coordinación.
- Mixto — el coworking subsidia parte (ej. un almuerzo por semana gratis), los miembros pagan el resto.
Los precios bajan con volumen. Para 20+ comidas/semana hablamos de tarifas por persona razonables (≈ 12–15 €/comida con plan recurrente). Para eventos puntuales, presupuesto al detalle.
Quién está detrás
Frank Diaz es el chef. Más de treinta y cinco años cocinando — incluye paso por restaurantes con estrella, premio en Madrid Fusión 2019, y diez años llevando una operación pequeña de comida casera entregada a hogares de Barcelona. No es un dark kitchen. No es una marca con cinco proveedores rotativos. Es una cocina con un chef que sabe exactamente qué entra y qué sale.
Para los coworkings, Frank trabaja con un equipo ampliable según el volumen. Tenemos capacidad para servir desde 20 hasta 150 comidas por entrega sin perder la calidad que entregamos a los hogares individuales.
Lo que no hacemos
- No competimos con vending machines. No vendemos sandwiches industriales ni snacks procesados.
- No usamos Glovo, Uber Eats, ni mensajería de terceros. Reparto propio, cadena de frío controlada.
- No firmamos contratos largos. Una semana de aviso para pausar o cambiar el modelo. Si no funciona, no funciona.
Cómo empezar
Lo más fácil: rellena el formulario al final con “Coworking” en el segmento, ponemos los datos del espacio en el campo de comentarios (nombre, ubicación, número aproximado de miembros, qué tipo de servicio te interesa). Frank te llama o pasa por el espacio, prueba el ambiente, te propone un piloto de 2 semanas con un menú concreto y un precio claro.
Si funciona, escalamos. Si no, lo dejamos sin discusión.